Hacemos una agricultura que integra y suma el paisaje a la persona y a la producción. Tratamos de recuperar variedades autóctonas: alcachofas y zanahorias moradas, tomates de ramallet…

 

Con la recuperación de estas variedades intentamos aportar mayor valor gastronómico a nuestros platos y crear valor cultural. Nos gusta cultivar y cocinar productos que difícilmente se encuentran en los supermercados y que han quedado relegados a huertas particulares. Plantamos corredores y setos de plantas aromáticas y flores que favorecen el desarrollo de insectos beneficiosos, nuestros grandes aliados en la lucha de los perjudiciales.

 

Entre algarrobos, para respetar los orígenes de la finca, tenemos plantada la viña variedad manto negro y olivos. De nuestra viña sale el vino Gallinas & Focas y de los olivos de variedad arbequina y koroneiki hacemos el aceite que servimos en nuestros cafès y las aceitunas mallorquinas que preparamos nosotros. Es una huerta de luz y colores especiales en la que  trabajamos los eslabones más importantes de los cultivos mediterráneos. Esta actividad ofrece oportunidades de inserción socio laboral a unas 70 personas.

 

Los cafès Esment elaboran su oferta en función de la producción de verduras y hortaliza de temporada.